“Lo políticamente correcto y en lo que
estamos todos de acuerdo es que no debemos tener un sistema democrático
segregacionista o dieciochesco, con derechos políticos para hijos y entenados
en nuestra universidad”.
El autor
de la frase en cuestión es Guillermo Oglietti, flamante coordinador del
Departamento de Ciencias Económicas y Administración (¿alguien sabe si sigue
conservando su cargo como Secretario de Investigación de la sede?). Más allá de
cierta selección de términos nada parece ser reprobable en estas líneas. Y de
hecho el principio en el que se basa parece bastante legítimo. Estas líneas
forman parte de un mail dirigido al claustro docente (gracias a quien
corresponda por reenviárnoslo) que fuera escrito en el proceso de selección de
candidato/a a vicerrector/a que tuviera lugar en el año 2011. Seguramente lo
reconocerán en la medida en que alguien ya lo ha referido en algún comentario…
Sin
entrar en los detalles del caso (baste sintetizar que el mail referido proponía
mantener la ponderación de votos a rector y vicerrector que da el 50% de los
votos a profesores regulares) hay más de un pasaje que resultan especialmente
representativos del pensamiento de su autor. En efecto, el flamante coordinador
nos dice:
“no todos podemos ejercer el derecho a votar
con la misma libertad. Pueden votar libremente quienes no tienen dependencias
económicas o similares con los candidatos. Son autónomos porque no están
dominados. La libertad de votar autónomamente es un requisito indispensable
para que el acto electoral sea legítimo y no sea sospechado de manipulaciones y
extorsión. Es por este motivo que en las universidades solo votan los
profesores concursados, porque sus puestos de trabajo son intocables, y por lo
tanto, es más difícil dominar su voluntad. En otras palabras, tienen libertad
política y por lo tanto los procesos electorales tienen menos casos de extorsión,
falsas promesas, promesas desmedidas, todas ellas prácticas clientelares que en
definitiva atentan contra la institución. Para ejemplificar, si el voto de los
interinos fuese válido en nuestra universidad, es muy posible que en algún
momento del futuro tengamos algún candidato a rector poco escrupuloso que
prometa designaciones, cargos, dineros o si pudiese, incluso contrataría
interinos antes de la elección para sumar votos”.
Bueno, este
es un punto interesante puesto que en la UNRN pareciera que las extorsiones podrían ir más
bien en la vía opuesta, ya que suelen escucharse en los pasillos más
conversaciones sobre “aprietes” a docentes interinos/as que promesas de
candidatos/as al rectorado. Más allá del argumento de mala calidad para justificar
la ponderación (ya que el razonamiento no aplicaría al resto de las ponderaciones)
hay un punto interesante. Si al Sr Coordinador tanto le preocupa el voto de
quienes “tienen dependencias económicas” se podría ponderar negativamente el
voto de los/as docentes que tienen cargos de gestión, ya que un cargo de gestión,
como el que él tiene, por ejemplo, también podría ser una fuente de extorsión.
Entonces podría proponerse que el voto de quienes tienen cargos que dependen de
la voluntad del Rector o del vice (lo cual en la UNRN implica un enorme número
que incluye a Secretarios/as, Directores/as de Escuela, Departamento e
Institutos de Investigación, Coordinadores/as de carrera pasando por los flamantes
Coordinadores/as de Departamentos y vaya a saberse por cuanta gente más). O
sea, si tanto le preocupa el voto de los/as docentes interinos/as ya que pueden
ser víctimas de prácticas clientelares (un razonamiento curioso, por cierto; para
“proteger” a las posibles víctimas les reducimos sus derechos) hagamos otro
tanto con el de quienes participan ocupan cargos que dependen del rector y, por
ende, pueden ver peligrar sus puestos de gestión. ¿O esos cargos no generan
dependencias económicas?
“Prefiero
ser un guardavidas antipático y gritarle a los bañistas "viene un
tsunami", que callarme para que no se quejen porque les arruino el dia de
sol”.
Guillermo Oglietti (Ocupante de cargos de gestión, profesor concursado,
demócrata)

claro: con el mismo argumento no deberían votar en las elecciones generales los empleados, sólo los patrones que son independientes. Tampoco las mujeres que son esposas o los jóvenes. ups ¿será que oglietti está en contra del voto a los 16 años? se le chispoteó el primate interior
ResponderEliminara, si! me acuerdo que tambien esa vez, a espaldas de una numerosa asamblea de interinos, Oglietti, traiDora, y sus amiguitos hoy secretarios formaron la lista Destruccion... total los que tienen mano para agarrar y puestos (politicos!)para ocupar son ellos, practicas clientelares? noooooooo, un kioskito innovador y democratico
ResponderEliminarCoincido con Oglietti: según su criterio él jamás debería votar. Perdió dos concursos y no tiene cargo docente ni proyecto de investigación. Sólo está en esta Universidad porque JC-I lo ungió funcionario ¿Qué libertad política puede tener?
ResponderEliminarAsumimos que ese último comentario va más dirigido hacia Calzolari que Oglietti, que cargo docente tiene...
ResponderEliminarSi el condestable Oglietti es de la lista destrucción, al igual que otros condestable recientes, y en sus manos está el destino de...no me queda en claro qué.
ResponderEliminarSi aquí es aplicable la máxima "más caciques que indios".
Sí todas las movidas son de índole política y (al menos yo no logro verlo) lo académico queda enterrado, apartado u olvidado.
Sí cada vez son más los ex-súbditos...
El panorama en la corte-isla, a futuro, se me presenta como extrañas visiones (¿quizá producto de la noche de brujas?):
1) como pequeño islote con única palmera juancarlista, y todos los condestables tratando de trepar;
2) como corte-isla a la deriva, en un mar de tiburones (esto, imaginado desde la palmera juancarlista);
3) como jolgorio, con baile de la silla incluida;
4) otras visiones (censuradas por inquisatoriales) que incluyen prácticas de inquisidores varios, esta vez entre sí, a falta de súbditos...
En fin, disculpen el desvarío pero este exceso de política falto de aspectos académico me lleva a aplicar la imaginación en otros órdenes más mundanos.
Un futuro ex-súbdito, muerto por tedio, spleen, va... aburrimiento nomás.
hasta le escucho el acentito a este hijodeputo
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