domingo, 11 de noviembre de 2012

El Retorno del Virrey. Libro IV

Libro Cuarto*


Cuentan que cuando el Rey hubo aclarado quien sería su ungido para el Virreinato montañés la desazón se extendió entre súbditos y siervos/as. Algunos/as porque se sintieron desplazados en el favor real, otros porque el ocaso de su ascendente en la corte confirmaron, mas muchos/as fueron quienes no llegaron a entender qué había ocurrido. Si el rey habíales pedido que eligieran a quien habría de gobernarlos, ¿por qué luego mostrabase tan herido frente a la pretensión de algunos/as de elegirle compañero/as de real fórmula?
Otros/as, sin embargo, alegráronse puesto que la estrategia real de elegir virrey a distancia les daría más poder que el que hubieran tenido con virrey local. Muchos cuentan que grande fue el regocijo de cierta irascible y victimizadora señora (sic) ya que difícil su situación habría sido en distintas circunstancias. Todo esto, se cree, vio el Rey desde su alta torre y mucho más aún a través de sus muchos espejos. Se dice que cuanto de semejante teatro vio mucha gracia le causó y no sin razón podemos pensar que seguiría causándole. En el reino no son pocos quienes señalan que aún hoy quienes se encuentran al servicio de su majestad todavía entre sí se complotan. En su gracia ÉL mismo les permite actuar y hasta a duelo batirse; “mejor así -piensa- que sean ellos mismos quienes a raya mutuamente se mantengan, evitando que ninguno se crea capaz de usurparme el trono"… 
Con el paso del tiempo finalmente el virrey por su majestad ungido fue y mucho se organizó en el virreino para celebrar su venida. La misma, sin embargo, no fue duradera ya que luego de establecer alianzas y recibir juramentos de lealtades, el virrey retirose por asuntos de mayor cuantía y, hasta ahora, en mucho su retorno ha demorado.
Poco importa a los nuevos nobles que el virrey con su presencia el palacio local no honre puesto que en dicha ausencia muchos de ellos siéntense más grandes y poderosos de lo que debieran. El Senescal del Virrey y Adelantado del flamante Imperio es uno de quienes así se siente ya que el retorno del virrey quitaríale buena parte de su actual magnificencia. Y los/as duques de escuela que juraron lealtad al nuevo virrey tampoco estimulan su regreso ya que en su ausencia mucho disfrutan, señalandose cada uno/a virrey en ciernes… Buena parte de esto pasa sin saberse por el rey espiados. Cuentan que su majestad al verlos a través de sus espejos tan convencidos de sus próximas glorias mucho se divierte y que sigue pidiéndole pruebas de lealtad a los/as súbditos que quisere.

Mientras tanto del virrey poco ha vuelto a saberse y en el feudo muchos esperan que su retorno se produzca a pesar de se cada día menos los que su rostro aún recuerdan… (¿Continuará?)


Esperando la Carroza. Mientras muchos/as señalan que esperar el retorno del virrey sería como esperar la carroza. otros/as se inclinan entienden que sería como aguardar a Godot.

* “El Retorno del Virrey” es una obra de ficción. Si las situaciones, personajes u otras cuestiones parecen reales, es pura coincidencia. Más aún si se trata de eventos ocurridos en el primer semestre del año 2011.

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