miércoles, 7 de noviembre de 2012

Un día como hoy pero de 2010...

Un día como hoy pero dos años atrás...


San Carlos de Bariloche, 7 de noviembre de 2010

Al Sr. Rector Organizador UNRN
Lic. Juan Carlos Del Bello

            Nos dirigimos a usted con el fin de comunicarle una situación que ha generado  rechazo entre los alumnos y consideramos que merece algún tipo de intervención por su parte.
            El día miércoles 3 de noviembre en la clase teórica de Introducción a las ciencias del lenguaje y la comunicación que dicta la Dra. Dora Riestra para las carreras  de Profesorado de lengua y literatura, Licenciatura en letras y Licenciatura en antropología. En el transcurso de la clase, un alumno preguntó acerca de la definición de “entropía”, la profesora consulta entonces a la clase para saber si alguien conoce el significado del término, a lo que responde la ayudante de trabajos prácticos Stella Maris Tapia. La respuesta no satisface a la profesora, quien a su vez da la definición que ella considera correcta, descalificando la respuesta dada por Stella Maris. Entonces el profesor Ariel Barbieri toma la palabra para intentar clarificar la confusión de conceptos que se había generado, a lo cual la profesora Dora Riestra responde que su acotación no es pertinente, que sólo genera más confusión; el profesor Barbieri defiende su intervención, cosa que fastidia a la profesora Riestra y da lugar a una serie de humillaciones hacia el profesor Barbieri, en las cuales por sobre todas las cosas hace uso del poder que le da el cargo de titular de la materia y toma la palabra de los alumnos para decir que sus aclaraciones sólo confunden más al alumnado.
            Ante diferentes opiniones que dan los alumnos acerca de la discusión que se está dando en medio de la clase, Riestra continúa apoyando su postura y menciona en forma amenazante las próximas instancias de concurso por cargos docentes, aludiendo a su jerarquía y sembrando un clima cada vez más incómodo para los alumnos. Luego de unos momentos y varios comentarios al respecto, la clase se reanuda, pero la profesora utiliza cada oportunidad para seguir agrediendo a su colega. La clase finaliza y se escuchan comentarios de la profesora Riestra donde le dice al profesor Barbieri: “andá a concursar”, y dirigiéndose a los alumnos: “éste es un chanta”, cosa que nos pareció por demás infundamentada, además de intimidante, pues ella tampoco concursó para el cargo que ocupa.
            Situaciones similares pero no tan violentas se vivieron en el ciclo lectivo 2009, donde la cátedra de la materia estaba compuesta por docentes que adherían a diferentes paradigmas.  La situación que generó fue de confusión, no hubo unidad de criterios en la evaluación de la materia, y dependiendo de quién tomara el examen era la postura que el alumno tenía que apoyar, ocasionando que muchos alumnos decidieran abandonar la materia. Ésta situación fue comentada por los alumnos ante las autoridades y este año se suprimió a un profesor de la cátedra, pero  el malestar y la atmósfera de autoritarismo aún continúan en las clases.
            Del mismo modo diferentes alumnos han recibido contestaciones groseras de la profesora y censura de opiniones ante diferentes interpretaciones de los textos trabajados en la clase. Pareciera ser que en su clase la única verdad proviene de ella. Entonces, ¿con qué autoridad nos podrá dar la clase práctica el profesor Barbieri luego tal desacreditación? ¿qué clase de ejemplo recibimos de las autoridades de la Universidad?
            Es por eso que denunciamos este hecho ante Ud.: los alumnos no podemos permitir que se repitan estos actos de violencia, esta impunidad por la cual un profesor con mayor jerarquía humilla, insulta, desvaloriza y amenaza a un compañero frente a toda la clase, haciendo uso del poder que la institución le da, pero que nosotros no avalamos. Consideramos que un docente no puede generar semejante situación en una clase, más allá de las contradicciones y diferentes posicionamientos de los miembros de la cátedra; las diferencias deberían enriquecer la pluralidad de criterios, convivir armónicamente para que cada alumno pueda sentirse identificado con la postura que más le agrade.
            La universidad “que estamos construyendo entre todos” no debería tener una Secretaria Académica autoritaria para con sus alumnos y sus compañeros, una persona que hace uso del poder no para generar políticas inclusivas sino para consolidar su poder personal e incrementarlo.
             Queremos que la universidad sea inclusiva, pero no solamente para que más alumnos puedan ingresar, sino que incluya seres humanos dignos de imitar, profesionales que nos iluminen con la pasión por la carrera que eligieron, que despierten en nosotros la necesidad de enseñar, de transmitir conocimientos, de sentir orgullo de haber estudiado en esta institución que creamos entre todos. No queremos reproducir historias del pasado; en este momento de constitución de la Universidad es donde creemos que más necesaria es nuestra intervención, y si de verdad se quiere construir algo diferente, hay que empezar con actitudes diferentes.
             BASTA DE ABUSOS, BASTA DE AUTORITARISMO, BASTA DE SILENCIAR VOCES. QUEREMOS OIR A TODOS Y SER ESCUCHADOS. CREEMOS QUE EN LA DIVERSIDAD ESTÁ LA RIQUEZA. QUE EN EL RESPETO ESTÁ LA CLAVE PARA SER MEJORES PROFESIONALES, MEJORES CIUDADANOS, MEJORES SERES HUMANOS.
            Los abajo firmantes, alumnos de la escuela de Humanidades y Ciencias sociales.

PD: Los firmantes fueron más de 33, 35 o 38.


1 comentario:

  1. Yo estaba presente una vez que un estudiante le pregunto a la InquisiDora que significaba la revolucion copernicana, y ella no solo se burlo y le dijo que eso era "cultura general", que cómo no lo sabia estando en la universidad... o sea no solo lo humillo sino que nunca le contesto...

    ResponderEliminar