domingo, 25 de noviembre de 2012

¿La didáctica? ... bien gracias...


Se ha escuchado luego del seminario que cierta renombrada educadora de la Universidad Imperial ofreciera en las recientes jornadas de didáctica (sic) en la enseñanza de lenguas y literaturas que la profesora en cuestión había abusado ligeramente del Power Point.  El comentario circuló tanto y el aburrimiento habría sido tan señalado que muchos/as comenzaron a interrogarse acerca de qué motivos la habrían llevado a la educadora “estrella” a producir semejante bodrio. Mientras que algunos/as se inclinaron por suponer que la superposición de dos cargos de gestión más el dictado de dos o tres materias la tendría un poco cansada otros/as imaginaron que la estrategia multimedia elegida parecía más bien una excusa para hacer sus presentaciones mucho más tediosas de lo habitual. No parece muy probable que este último fuera el caso, aunque a falta de certeza sobre los motivos nos sobran las seguridades sobre las consecuencias; la principal, que sus clases terminan siendo un “bodrio importante”. Y respecto a eso no queda ninguna duda; el exagerado uso de las presentaciones con diapositivas y el delgado límite entre la incorporación de herramientas multimedia a la clase y el más burdo abuso de una situación que permite a más de uno/a no tener ni siquiera la delicadeza de releer y aprenderse lo que quieren decir. Porque una cosa es usar diapositivas, proyectar imágenes, tener una guía de la clase y otra es leer lo proyectado, terminar de leer  el dichoso cuadrito para pasar de diapositiva, ¡y volver a leer lo escrito! ¡Hey! Yo también sé leer (y seguramente puedo armar diapositivas más lindas)... para leer diapositivas me quedo en mi casa, que me las manden por mail y listo*... y que la clase sirva para algo más. Claro, para eso deberían leer los textos de la clase y presentar debates e interpretaciones interesantes... o hacer algo. Claro, sea lo que fuere que se haga, algo parece imprescindible; leer los textos, problematizarlos y que se les caiga una idea. O media.

*Queridas autoridades imperiales, la frase anterior no es, en modo alguno, una propuesta sino más bien una ironía. Digo, antes de que empiecen a reemplazar docentes por productores de presentaciones de diapositivas.


Aburrido. Dicen que el resultado de las clases en las que se abusa del Power Point lo sería.

4 comentarios:

  1. Habíase una vez un súbdito/a desoriento/a el/la que, en sus incontables momentos de ocio, había escrito un librito. En algún momento, gracias a los bandos (anuncios) reales enteróse de la existencia de una "editorial real". Pronto, procuró cerciorarse de la existencia de tal ente.
    ¡Grande fue su sorpresa al encontrarse que, entre las primeras publicaciones, se clamaba la autoría de interesante DIDACTA real!
    Primera publicación ... a cargo de una tal Inquisidora.
    Segunda publicación, casualmente a cargo de una tal Demoledora...
    Guardóse entonces para sí su librito, imaginando un promisorio futuro en el que los designios reales no marcaran el rumbo y que éste no pareciera a sus ojos mera construcción de un saber seria-do.
    Pero más tarde preguntóse ¿sería-do o sería-dora?

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  2. Súbditos, acostumbraos a este tipo de exposiciones, porque estas no son clases, ya que esto no es una Universidad. Las presentaciones en cuestión a cargo de la Inquisidora, en verdad son bandos, comunicados imperiales, y ¿qué mejor que modernizarse confeccionando los bandos con Power Point? Así que, de ahora en más, todo será así: permaneced sentados en vuestros pupitres y recibid el mensaje innovador del Imperio.

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  3. Ustedes se quejan por un horita y media?
    Los estudiantes nos la bancamos un cuatrimestre entero y nadie dice nada!!!
    No exagerar.

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  4. Qué extraordinario! Hoy circula otro bando real con nuevos seminarios de posgrado. Los nombres me suenan...me suenan... No será demasiado?

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